¿Dietas milagro? Cuidado con sus efectos negativos

El consumo limitado de alimentos, la eliminación de ciertos nutrientes o la mala elección de los productos que se consumen suelen ser algunos inconvenientes de las llamadas “dietas milagro” que terminan por afectar negativamente la salud.

Estos, cada vez más populares, regímenes alimenticios prometerán hacerte perder mucho peso en poco tiempo, pero lo cierto es que el cambio abrupto de alimentación al que te someterás puede resultar desastroso.

Antes de continuar leyendo es importante que recuerdes que no hay nada más seguro y efectivo que llevar un estilo de vida saludable y permanente, en el cual debes incluir una alimentación equilibrada, buena hidratación y actividad física diaria.

El éxito de la buena alimentación radica en poseer autocontrol y comer lo necesario, ser consciente de las necesidades nutricionales personales y consumir alimentos variados que provean diversidad de beneficios.

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Consecuencias de una mala dieta

Mareos y debilidad

Llevar una dieta con pocos nutrientes, que puede darse por porciones insuficientes con respecto a la edad o a la actividad física diaria, puede producir descompensación en el organismo y acarrear debilidad, mareos e inclusive desmayos.

También puedes presentar alteraciones en los patrones de sueño y descanso. Una dieta equilibrada influye en la posibilidad de encontrar puntos de relajación y experimentar un descanso pleno.

Mayor propensión a enfermedades

Una dieta desbalanceada puede generar debilidad en el sistema inmunológico y por lo tanto mayor probabilidad de adquirir enfermedades. Recuerda que tu sistema inmune es el encargado de combatir las bacterias que ingresan al organismo.

Debilidad ósea y muscular

La carencia de nutrientes también genera debilidad en el sistema óseo y muscular, lo que puede redundar en un mayor riesgo de lesiones y fracturas, así como de enfermedades más graves como la osteoporosis.

Problemas de concentración

Si el cuerpo se encuentra en mal estado de salud por una mala dieta, esto también influye en la salud mental, particularmente en la posibilidad de pensar bien, de concentrarse y de mantener la memoria.

El cerebro necesita alimentos adecuados para funcionar bien, alimentos frescos que proporcionen vitaminas y minerales, así como carbohidratos que generen combustible. Si los alimentos son insuficientes hay dificultad de concentración y si son excesivos hay “pesadez y embotamiento”.

En los niños se presentan dificultades cognitivas para aprender y problemas en el crecimiento.

Trastornos del sistema digestivo

La restricción de ciertos nutrientes esenciales hará que tu sistema digestivo sea más propenso a sufrir algunas alteraciones, dentro de las que se encuentran: estreñimiento, colitis, gastritis e intestino irritable.

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