Albinismo: así es la vida de quienes nacen con esta condición

El albinismo es una condición genética que se caracteriza por la reducción o ausencia de pigmento o color en el pelo, la piel y los ojos de quienes la padecen.

Se trata de un trastorno poco común que, se estima, se presenta en una de cada 17.000 personas. Sin embargo en algunas regiones del mundo como la África subsahariana suele ser más frecuente.

El albinismo es hereditario y en la mayoría de los casos es necesario que ambos padres sean portadores de un gen de albinismo para que los hijos lo manifiesten.

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Consecuencias del albinismo

Contrario a lo que muchos piensan, el albinismo tiene consecuencias que van más allá de las alteraciones físicas y que comprometen seriamente la salud y calidad de vida de quienes lo presentan.

El deterioro visual es la consecuencia más común y suele incluir afecciones como:

  • Estrabismo: desviación en la alineación de los ojos
  • Fotofobia: sensibilidad a la luz brillante
  • Nistagmus: movimiento involuntario y repetitivo de los ojos
  • Miopía, hipermetropía y astigmatismo.
  • Hipoplasia de la fóvea: desarrollo incompleto del área de la retina encargada de la nitidez de la visión.
  • Transiluminación e hipopigmentación del iris.
  • En casos graves, ceguera legal.

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Riesgos

Además de los problemas relacionados con la salud visual, las personas con albinismo son más sensibles a la exposición solar por lo que son más propensas a sufrir quemaduras y desarrollar manchas. Además tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de piel.

Los albinos también pueden desarrollar otros trastornos como el síndrome de Hermansky-Pudlak que se caracteriza por problemas en las plaquetas que provocan sangrado prolongado, así como la aparición de hematomas en el cuerpo.

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¿Tiene cura el albinismo?

El albinismo, para muchos especialistas, no es considerada una enfermedad porque está presente desde el nacimiento y se mantiene durante toda la vida sin avanzar.

La mayoría de los problemas relacionados con la salud visual se pueden corregir o detener con cirugía o mediante el uso de anteojos adecuados para cada caso.

La protección de la piel con el uso de bloqueadores, cremas y ropa adecuada, también hace parte del ritual de cuidado diario para personas albinas.

Los niños con albinismo deben contar con acompañamiento piscosocial ya que esta enfermedad puede afectar sus relaciones intepersonales, su desempeño escolar y su capacidad para adaptarse al entorno.

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