¿En el embarazo se debe “comer por dos”?

Una de las creencias más comunes que rodean la etapa del embarazo es la que sugiere que las mujeres gestantes deberían “comer por dos” para mantener su salud y la del feto.

Esto llevó a que muchas mujeres comieran de forma excesiva durante el embarazo y a que, por consiguiente, aumentarán indiscriminadamente de peso corporal. Esto sin mencionar el mayor riesgo de patologías maternas y fetales.

Si bien es cierto que el embarazo es una de las etapas de mayor vulnerabilidad nutricional en la vida de una mujer debido a los diferentes cambios fisiológicos que enfrenta, esto no significa que deba comer el doble, pero sí comer mejor.

La mujer gestante debe asegurarse de ingerir los nutrientes necesarios para el desarrollo adecuado del feto y para atender las necesidades de su propio organismo.

Sin embargo, bastaría con agregar 300 o 350 calorías a tu ingesta diaria durante el embarazo para soportar estas necesidades, pero debes elegirlas y distribuirlas de forma inteligente dentro de tu dieta.

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¿Cómo balancear la alimentación en el embarazo?

Debes asegurarte de que las calorías que ingieres durante el embarazo provengan de un balance adecuado entre los tres macronutrientes (carbohidratos, proteínas y lípidos)

El aumento de proteínas es esencial en este etapa porque estas son utilizadas en la síntesis de nuevos tejidos, tanto de la madre como del feto.

Si llevas una dieta vegetariana es importante que mezcles de forma adecuada los alimentos proteícos para conseguir un buen balance de aminoácidos.

Las grasas también cumplen un papel fundamental en el embarazo pues intervienen en la formación del cerebro y del sistema nervioso central. Además de que ayudan a mantener un buen ambiente hormonal.

La mujer embarazada debe privilegiar el consumo de ácidos grasos esenciales, especialmente el ácido linoleico y los omega 3.

Los carbohidratos, por su parte, son el principal aporte de energía que necesita el cuerpo para llevar a cabo todas sus funciones vitales. Sin embargo, es importante preferir los complejos (cereales integrales, vegetales y frutas).

Finalmente, el consumo de vitaminas y minerales es fundamental ya que permiten que tu cuerpo utilice de forma adecuada las proteínas, las grasas y los hidratos de carbono. Además, tienen importantes beneficios sobre la reproducción y el crecimiento.

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Conclusión

Es cierto que la ingesta calórica debe aumentar durante el embarazo y de hecho se considera normal y saludable subir alrededor de 10 kilos en esta etapa (un poco más o un poco menos dependiendo de cada caso).

Sin embargo, esto no quiere decir que la mujer gestante deba doblar su cantidad de comida bajo la creencia de que solo así logrará nutrirse adecuadamente a sí misma y al feto.

Las mujeres embarazadas deben centrarse más en la calidad nutricional de los alimentos que ingieren que en la cantidad. Esto ayudará a prevenir un aumento de peso excesivo y diferentes enfermedades asociadas al sobrepeso.

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