Diabetes gestacional: una alerta para cambiar hábitos

diabetes gestacional

La diabetes gestacional es, junto con la preeclampsia, el padecimiento más común que se presenta durante el embarazo.

Al igual que en la diabetes normal, la que ocurre durante el embarazo está causada por la insuficiente producción de insulina por parte del páncreas o porque el organismo no puede aprovecharla adecuadamente. El resultado es un alto nivel de glucosa en el torrente sanguíneo.

Algunos factores de riesgo que pueden aumentar la posibilidad de sufrir la diabetes durante el embarazo son:

  • Ser mayor a 35 años
  • Tener familiares en primer y segundo grado de consanguineidad que sufran diabetes
  • Ser hipertensa
  • Ser fumadora
  • Tener sobrepeso
  • Practicar malos hábitos de alimentación: en el embarazo y debido a los populares “antojos, muchas mujeres dan espacio a comer de todo, incluyendo alimentos ricos en sodio, grasa y azúcar.

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Síntomas de diabetes gestacional

En algunas ocasiones los síntomas suelen pasar desapercibidos y se pueden confundir con malestares normales del embarazo, sin embargo algunos signos de alerta son:

  • Ganas frecuentes de orinar
  • Cansancio
  • Visión borrosa
  • Sensación de resequedad en la boca
  • Mareos

Posibles complicaciones

Una diabetes gestacional no diagnosticada o mal tratada puede derivar en algunas complicaciones como:

  • Parto prematuro
  • Bebes con bajo peso al nacer
  • Bebes con mucho peso al nacer
  • Desarrollar diabetes después del parto
  • Cesáreas o complicaciones durante el parto

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¿Cómo reducir el efecto de la diabetes gestacional?

1.No comas en exceso y olvídate de esa creencia popular de que en el embarazo se de “comer por dos”. Con ayuda de un profesional confecciona un plan de alimentación que considere las porciones adecuadas.

2. Procura comer a la misma hora cada día y hacer entre tres y cinco comidas, considerando las meriendas.

3. Clasifica los alimentos con índice glucémico alto y bajo. Los que poseen un índice alto es mejor evitarlos o consumirlos durante la mañana. Recuerda que el metabolismo reduce su función en la tarde y en la noche.

4. Las meriendas deben ser saludables como frutas o cereales integrales.

5. Evita en lo posible el azúcar refinado y desestimar las bebidas envasadas, los postres, chocolates, caramelos y frutas en conserva. Investiga un sustituto adecuado para el azúcar como la stevia.

6. Realiza ejercicio moderado aprobado por el médico. El embarazo no es impedimento para la actividad física.

7. El consumo de cereales debe ser moderado. Opta por los productos integrales que llenan más y aportan fibra que contribuye a regular la glucosa y a prevenir el estreñimiento típico del embarazo.

8. Consume agua suficiente.

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