6 errores comunes en la alimentación de los hijos

Si tienes hijos, seguramente tu sueño es que poder educarlos bien e inculcarles hábitos que los ayuden a crecer como personas equilibradas en diferentes aspectos. Sin embargo, en nombre del amor, muchas veces se cometen errores que pueden repercutir en la vida de los pequeños.

Muchos especialistas coinciden en que la forma en que las personas se alimentan en su edad adulta está fuertemente influenciada por los hábitos que se adquieren en los primeros años de vida. Esto se debe, por su puesto, a que la mayor parte de los seres humanos definen sus gustos e inclinaciones desde pequeños.

Aunque el tema de la alimentación muchas veces sea subestimado, debes saber que la forma en que se nutre el cuerpo influye directamente en la calidad de vida, tanto mental como física. No en vano es tan popular la frase “Eres lo que comes”.

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Si tienes hijos y has tomado la decisión de educarlos con conciencia en todos los ámbitos de su vida, incluida la alimentación, te dejamos el listado de errores comunes que debes evitar:

Comportamientos que debes evitar

1. Biberón como consuelo

Cuando los niños lloran no debes consolarlos con el biberón, debido a que pueden acabar asociando el llorar con pedir alimento y se acostumbrarán a que cualquier molestia debe ser atendida con comida. Es aquí donde aparece lo que en psicología se conoce como efecto placebo.

Debes recordar, sobre todo si eres madre o padre por primera vez, que los niños se incomodan por sueño, pañales sucios, frío, calor, cólicos y muchas otras situaciones que no están relacionadas con el hambre.

2. Premios y castigos

Aunque los reconocimientos son importantes para incentivar los buenos comportamientos de los niños, no deberías utilizar la comida como un premio y menos si se trata de alimentos poco saludables. Recuerda que la comida es una necesidad y no un regalo.

No enseñes a tus hijos a ver el ámbito de la alimentación como un campo de batalla en el que solo se portarán bien para conseguir lo que quieren.

3. Demasiada complacencia

El exceso de complacencia es un error muy común en la paternidad. Cuando tus hijos rechacen un alimento sin ni siquiera probarlo, no corras a conseguirles un reemplazo para darles gusto o solo “con tal de que coman algo”.

Como padre o madre debes poner límites y reglas. Los niños deben tener una dieta variada y si rechazan un alimento debes insistir hasta que lo acepten. Si luego de probarlo aún no rechazan, deberás probar con otras formas de presentación u otras opciones.

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4. Exclusión de la cocina

Es muy común que los padres prohíban a sus hijos el acceso a la cocina, sobre todo cuando están cocinando. Esto lo hacen por la seguridad de los pequeños.

Sin embargo, dejarlos entrar (cuando el riesgo sea mínimo) puede ayudar a despertar en ellos un interés por los alimentos e inclusive a derrumbar algunos bloqueos que hayan construido respecto a ciertos ingredientes.

5. Enseñar sin ejemplo

Los niños, sobre todo los más pequeños, funcionan como esponjas que absorben lo que ven y oyen de su entorno. Por ello es muy importante que los eduques con el ejemplo.

Si intentas que no coman dulces ni bebidas azucaradas, tú debes ser la primera persona que descarte estos alimentos de su rutina diaria.

6. Poca creatividad

En la nutrición infantil debes evitar la imposición de alimentos, pues esto solo aumentará el rechazo de tus hijos hacia los mismos.

Prueba con la creatividad y la variedad. Si ves que tu hijo rechaza la manzana entera, prueba a prepararla un batido, a servirla en trozos o a diseñar divertidas figuras con esta fruta.

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