María del Mar Morales
Health coach - Esp. en Nutrición
Última actualización: 27 agosto, 2020
Tu estado natural es la SALUD y por consiguiente las incomodidades que manifiesta tu cuerpo son advertencias e invitaciones para cambiar hábitos en tu rutina diaria y lograr una vida más plena.
Hay algunos síntomas o signos pequeños que, aunque en principio creas que no justifican un chequeo médico, sí pueden estar alertándote sobre problemas subyacentes a los que vale la pena prestar atención.
A continuación encontrarás algunos de estos síntomas, pero recuerda que ante cualquier duda debes consultar a un profesional de salud para que te diagnostique adecuadamente y pueda orientarte sobre el tratamiento más adecuado (en caso de requerirse).
1. Acné

Esta es una de las afecciones de la piel más comunes en todo el mundo y aunque dentro de sus causas están los cambios hormonales normales de ciertas etapas como la pubertad o el embarazo, también hay detonantes que puedes controlar, como son:
- Niveles elevados de estrés
- Una dieta rica en azúcares y carbohidratos refinados
- Dieta rica en grasas dañinas
- Consumo elevado de lácteos
Además, tras el acné puede haber algunas condiciones ocultas como alergias alimentarias, deficiencia de vitamina A, resistencia a la insulina, infección intestinal e inflamación crónica.
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2. Fatiga

Si te sientes cansad@ de forma recurrente y si esta fatiga no se resuelve con un buen descanso, necesitas prestar atención a tus síntomas.
La fatiga no es lo mismo que sentirse somnoliento y dentro de sus diferentes detonantes se pueden encontrar algunos factores de estilo de vida como las altas cargas de estrés, la deshidratación, el consumo recurrente de alcohol, una dieta pobre en nutrientes esenciales y el sobrepeso.
Este síntoma también puede ser causado por algunas afecciones medicas como:
- Anemia
- Fatiga crónica
- Fibromialgia
- Trastornos de la tiroides
- Trastornos del sueño
- Artritis.
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3. Sensación de frío recurrente

El nivel de sensibilidad al frío puede variar de una persona a otra, sin embargo cuando tu intolerancia al frío se desarrolló de repente y está presente todo el tiempo puede ser un síntoma de condiciones subyacentes como:
- Anemia
- Hipotiroidismo
- Diabetes
- Bajo peso corporal
- Anorexia
- Trastornos del hipotálamo
Consulta con tu médico para determinar si tu sensación de frío es algo de lo que debas ocuparte.
4. Sed excesiva

Tener sed puede ser simplemente una señal de que necesitas aumentar tu consumo de agua y es normal sentir más sed cuando acabas de realizar un entrenamiento físico intenso, cuando comes alimentos picantes o cuando estás en un lugar muy caluroso.
Sin embargo, la sensación de sed excesiva también puede deberse a otros factores y condiciones, como:
- Diabetes
- Diarrea
- Boca seca
- Anemia
- Algunos medicamentos
Consulta a tu médico inmediatamente si la sensación de sed viene acompañada por síntomas como visión borrosa o fatiga recurrente.
5. Estreñimiento

El estreñimiento es una condición muy común que ha sido normalizada por muchos años, sin embargo NO es normal y tomar laxantes no solucionará el problema de raíz.
Así que si tienes menos de 3 evacuaciones por semana y otros síntomas como hinchazón, heces duras y dificultad al evacuar, presta atención a lo que puede haber detrás del estreñimiento:
- Consumo pobre de agua
- Carencia de fibra soluble
- Exceso de estrés
- Sedentarismo
- Síndrome de intestino irritable
- Tiroides poco activa
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6. Pérdida de peso involuntaria

Perder peso puede resultar positivo para muchas personas, sobre todo cuando se tiene obesidad, sin embargo una pérdida de peso repentina e involuntaria puede ser una señal de alerta que no debes ignorar.
Así que si has evidenciado una perdida significativa de peso sin querer y sin hacer ningún cambio en tu alimentación o estilo de vida, estas son algunas causas a las que debes prestar atención:
- Altas cargas de estrés
- Depresión
- Hipertiroidismo
- Pérdida muscular por el envejecimiento
- Diabetes
- Deficiencia de nutrientes y calorías
- Enfermedad inflamatoria intestinal
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