Pies hinchados: posibles causas y recomendaciones para su prevención

La inflamación indolora de los pies y tobillos es una condición bastante común que puede ser causada por diferentes factores, en la mayoría de casos, inofensivos.

Normalmente puedes darte cuenta de que tiene los pies hinchados porque tus zapatos aprietan más de lo normal o porque a simple vista se hace evidente la inflamación.

A continuación te presentamos las causas más comunes que pueden dar lugar a esta afección:

Posibles causas

Sobrepeso: un peso corporal excesivo puede sobrecargar el circuito venoso de tus piernas y provocar así la inflamación de tus pies.

Vena varice: uno de los síntomas más comunes para detectar las venas varicosas es la inflamación de pies y tobillos.

Sedentarismo: permanecer demasiado tiempo sentad@ puedo propiciar que los pies se hinche. Por ello es importante realizar pausas activas durante las jornadas laborales.

Cambios hormonales: otro factor que puede desencadenar la inflamación de los pies tiene que ver con los cambios hormonales propios del ciclo menstrual o de la menopausia.

Retención de líquidos: la acumulación excesiva de líquidos en las piernas y pies también puede generar hinchazón.

Insuficiencia hepática: la inflamación de piernas y pies puede ser un signo de alerta de daños en el hígado.

Embarazo: el aumento de peso propio del embarazo y los cambios hormonales que se viven en esta etapa también suelen conducir a hinchazón en los pies.

Recomendaciones para evitar los pies hinchados

  • Practica deporte o realiza actividad física a diario para favorecer la circulación sanguínea.
  • Evita los zapatos o calcetines muy apretados.
  • Masajea tus pies tras las jornadas extenuantes
  • Lleva una dieta baja en sal para prevenir la retención de líquidos
  • Haz pausas activas durante tu jornada laboral
  • Mantén un peso corporal adecuado.
  • Toma batidos diuréticos que favorezcan la eliminación de líquidos y toxinas.

#OjoAlDato

Para realizar un correcto diagnóstico de las causas de los pies hinchados, debes consultar con tu médico. Sobre todo si presentas síntomas adicionales como fiebre, enrojecimiento en la zona, sensación de calor o si tienes antecedentes de enfermedades hepáticas.

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